Las tres causas de la mala situación del Bayern Múnich

El 'Gigante de Baviera' está pasando por uno de sus peores momentos en años, con una plantilla incompleta, un estilo de juego impropio y un vestuario desmadrado

Neuer, Boateng y Javi Martínez resignados en el Signal Iduna Park | Página oficial del FC Bayern

Los ánimos en Baviera están más caldeados de lo esperado a la vuelta del parón internacional en el que Alemania sigue con su tónica de decepciones. Siete puntos separan al Bayern de Niko Kovac de la cabeza liderada por el Borussia Dortmund, situándose en este momento en el quinto lugar. Pero no toda la culpa es del técnico croata, aunque este también tiene lo suyo, así que hoy vamos a repasar las tres causas que han propiciado que el conjunto de Múnich esté pasando por su peor momento en años.

Una pésima planificación de plantilla

Más de un lustro ha pasado desde que el Bayern se hiciera con la Champions League y un triplete a los mandos de Heynckes y con la dupla entre Robben y Ribéry en punto más álgido. Y a cualquiera le podría parecer un disparate que esos mismos hombres, a pesar de que su nivel esté muy lejano al de aquellas fechas, sigan acaparando un hueco en el once inicial del ‘Gigante de Baviera’, pero esa es la realidad en este momento.

La reestructuración de la plantilla era una asignatura pendiente a la que Rummenigge y compañía debían de haber encontrado solución hace mucho tiempo, pero hoy en día se ve el graso error de la directiva. A sus 35 años y con las piernas para no demasiadas fiestas, Ribéry se está viendo obligado a sobrecargarse más de lo esperado al tener que suplir la baja del que parece que las lesiones le evitarán tomar el relevo en la banda izquierda, Kingsley Coman. Situación que prácticamente se repite en la amplia mayoría de posiciones sobre el campo.

Goretzka y Gnabry, este último llegado tras el final de su cesión al Hoffenheim, han sido las únicas dos caras nuevas por el Allianz Arena para rejuvenecer al club bávaro. Un conjunto que en este momento está desestructurado ante la falta de efectivos para cubrir a los lisiados James, Thiago, Robben, Tolisso y el antes mencionado Coman, y que no puede ver otra solución a esto que no sea invertir en el mercado invernal para paliar el grave error cometido por los de arriba en verano.

El conformismo de Kovac

Kovac dando instrucciones en el ‘Klassiker’ | Página oficial del FC Bayern

La segunda causa es el complejo de entrenador de equipo pequeño de Niko Kovac. El técnico croata logró grandes cosas con el Eintracht Frankfurt, entre otras arrebatarle la pasada Pokal a su actual equipo, pero con unas tácticas que no pueden ser aplicables al Bayern bajo ningún concepto.

Las ‘águilas’ eran un equipo cuyo juego se basaba en la solidez defensiva y en la capacidad para, con grandes valuartes arriba como Haller y Rebic, hacer mucho daño en las transiciones. Sin embargo, en el Bayern no está encontrando Kovac una idea clara de juego y se ven dos caras del mismo equipo en el mismo encuentro. Cuando no gana, presiona y ataca con autoridad y valentía, pero cuando está por delante en el marcador se encoge y busca más aguantar el resultado que resolver los encuentros.

Lo pudimos ver, sin ir más lejos, en los dos últimos encuentros que disputaron los bávaros en Bundesliga. Ante el Friburgo pudieron ahogar a los hombres de Christian Streich en el tramo final para evitar una respuesta al tardío gol de Gnabry, pero se achantaron y en el 89′ lo pagaron caro. Y en el Klassiker, todos lo pudimos ver. El Bayern pudo marcharse ganando 0-3 al descanso pero se conformó con un único gol como podría hacer cualquier equipo pequeño. El Borussia despertó en el segundo tiempo, remontó tirando de épica y los de Kovac ya con todos sus efectivos de contención en el campo no recuperó la forma de los primeros 45 minutos.

Un caballo difícil de domar

Lejos de lo que es técnico y directiva, también se ha de decir que quienes se visten de corto también tienen su responsabilidad en esta situación. Y es que el vestuario del Bayern Múnich es probablemente uno de los más difíciles de gestionar del mundo, con los veteranos presionando para aferrarse al verde mientras gente como James se pregunta qué hay que hacer para poder tocar el cuero.

En octubre se especulaba sobre una posible cama a Kovac tras las vergonzosas derrotas ante Hertha y Borussia Mönchengladbach. Una situación similar a la que vivió Ancelotti, que a estas alturas de campaña ya había deshecho sus maletas en Italia por otra mala racha de resultados.

Momentos como el beso del técnico italiano a Ribéry hace más de año y medio reflejan los egos de los adentros del Allianz Arena. Kovac llegó con mano dura y no tembló para hacer aquello a lo que sus antecesores en el cargo no tuvieron valor, que fue sentar a algunos pesos pesados, pero sin una limpieza en la plantilla no se terminará de erradicar esta enfermedad del Bayern por completo.

Jugadores bávaros frente a la afición tras el empate ante el Friburgo | Página oficial del FC Bayern

El panorama actual en Múnich es poco esperanzador, pero para su suerte se les avecina a los bávaros un calendario bastante relajado para las próximas semanas, enfrentándose a Düsseldorf, Bremen, Núremberg y Hannover en Bundesliga con los paréntesis de Benfica y Ajax en Champions antes de cerrar el año con otros dos encuentros contra rivales correosos como Leipzig y Eintracht. Con fortuna, los ánimos se deberán de haber calmado en Baviera para esas fechas.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here