Real Madrid y Liga, una relación difícil de conciliar

El traspié ante el Villarreal hace peligrar de nuevo las opciones de conquista del título liguero el cual se está convirtiendo en una odisea para los blancos en los últimos años

Kroos y Benzema juntos tras el gol del francés ante el Villarreal / realmadrid.com

No se sabe por qué. Cansancio, apatía, pereza o falta de consistencia, pero se ha convertido en una rutina que el Real Madrid llegue a enero con la Liga en peligro. Remar a la contra es habitual en la competición doméstica. El partido de ayer ante el Villarreal fue otro jarro de agua fría para los que afrontaban con ilusión este regreso de las navidades.

Después de la conquista del Mundial de Clubes el equipo parecía conseguir ese impulso para este inicio de 2019 y afrontar con garra y empuje la pelea por todas las competiciones. Ayer volvió la versión triste del equipo blanco. Todo el optimismo ha quedado en vano. Se han escapado otros dos puntos y la distancia ya es de siete puntos con el liderato.

La maldición del primer partido del año

Hay un dato demoledor que resume muy bien las dificultades del Real Madrid para volver a la competición después de Navidad. Los blancos solamente han ganado ocho de los últimos 43 primeros partidos de enero. Esto explica de alguna manera por qué ha tenido que remontar siempre en el tramo decisivo de la temporada. El Villarreal está pasando por uno de sus peores momentos y ni por esas el Madrid pudo vencer ayer.

Por supuesto que el principal culpable fue el renacido Santi Cazorla. Un hombre al que el fútbol le está devolviendo todo lo que le ha robado en este tiempo. Por encima de todo, la noche de ayer regaló una de los momentos más bonitos. El adiós al calvario de uno de los jugadores más importantes del fútbol español.

Volviendo al Real Madrid, quizás el haber regresado a los entrenamientos solamente cuatro días antes o el hecho de que hubiera jugadores tocados como Modric con gripe o Casemiro recién recuperado causaran que el partido se hiciese cuesta arriba al final, pero los interrogantes no cesan y los porqués siguen sin respuesta.

Marcelo y Ramos muy señalados

Sergio Ramos detrás de Chukwueze | Fuente: laliga.es

La falta de agresividad defensiva del Real Madrid viene siendo habitual en las últimas temporadas. La pasividad y la facilidad con la que Cazorla pudo hacer su doblete ha sido objeto de críticas. El capitán blanco no pasa por un buen momento, ya fue muy criticado a principios de temporada por varios errores graves e incluso había quienes pedían que dejara la Selección.

Marcelo más de lo mismo. Brillante ofensivamente, pero con muchas lagunas detrás. Desde que regresó en aquel partido ante el CSKA, su rendimiento ha distado de ser el mejor. Las carencias defensivas en la banda del brasileño continúan siendo el talón de Aquiles madridista. Por ello, los dedos señalan a estos dos jugadores.

Marcelo ante Chukwueze | Fuente: laliga.es

No son los únicos. Casemiro estuvo muy por debajo de su nivel y hizo notar la ausencia de Marcos Llorente. Modric jugó con gripe por lo que no se explica por qué tomó partida en el once inicial sin estar en plenas condiciones. Bale se marchó lesionado al descanso y Lucas Vázquez fue demasiado egoísta en una jugada que pudo sentenciar el partido. No quiso dársela a Benzema y ahí pudo estar el triunfo y que no se esté hablando de esto.

El optimismo de Solari frente a la resignación de los jugadores

Solari durante el partido ante el Villarreal | Fuente: realmadrid.com

El entrenador del Real Madrid mantuvo la serenidad y la confianza en los suyos tras la derrota. “Tuvimos ocasiones para ganar. Tenemos que mejorar y vamos a pelear siempre hasta el final”. Cabeza alta y seguro de que el equipo mejorará, pero de nuevo siguen sin verse esos atisbos de mejora en el horizonte. El discurso ya se ha dicho muchas veces, pero no se refleja en el campo. No obstante, el entrenador blanco no pierde la sonrisa y el humor como demostró cuando le preguntaron por Isco por enésima vez.

Los jugadores por su parte, estaban convencidos de que el triunfo en Abu Dhabi les iba a impulsar de nuevo. El buen juego, los goles y las victorias retornarían a los niveles habituales. Sin embargo, el empate de ayer devolvió al Real Madrid a la realidad de una competición que sigue atragantándose a los jugadores. Esa Liga  que solo han conquistado dos veces en los últimos diez años.

Ya no hay tiempo para lamentarse. Las jornadas pasan y el tren de la Liga se está escapando de nuevo. Siete puntos de distancia con el F.C Barcelona. La afición pide cambios. La plantilla y el entrenador están obligados a pelear hasta el final. La directiva ya está planificando la próxima temporada y hay varios colocados en la rampa de salida.

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