¿Por qué el Gran Canaria de ACB no es el de Euroliga?

El equipo canario es capaz de plantar cara a los mejores equipos del continente en Euroliga, todo lo contrario que en ACB donde apenas pelean por sobrevivir en la categoría

Plantilla Gran Canaria en el vestuario / cbgrancanaria.net

‘Las dos caras de la verdad’ es el título de una película de acción de Richard Gere. ‘Las dos caras del Gran Canaria’ podría ser el título de la temporada del conjunto dirigido por Víctor García. Un equipo competitivo que hace sudar la gota gorda a cualquiera en Euroliga y un equipo frágil y debilitado en ACB. Los jugadores parecen priorizar el sueño de jugar en Europa a la rutina de la competición nacional.

De primeras la teoría fácil es hablar del desgaste físico que supone disputar ambas competiciones. Los jugadores no quieren hablar de ello como excusa. “Tenemos que aprender a adaptarnos”. Es el mensaje que dejó hace un tiempo Eulis Báez, uno de los pesos pesados del conjunto canario. De todas maneras, hay varios factores que han lastrado durante la temporada. Una temporada muy difícil que, al menos en ACB, es una sombra de la anterior.

Una plantilla más corta y con más viajes

Eulis Báez celebrando una canasta / cbgrancanaria.net

Los años pasan y es inevitable que la forma física de los jugadores también caduque de alguna manera. En la campaña pasada el Gran Canaria realizó la proeza de alcanzar las semifinales de Copa del Rey y de Liga y de meterse en Euroliga tras vencer al Valencia en cuartos de final del Play-Off. Para un conjunto como el canario, repetir estas actuaciones manteniendo ese nivel competitivo es muy difícil.

El Gran Canaria no es un equipo que pueda permitirse rotar constantemente como los equipos punteros. Con los recursos que tienen deben afrontar los más de 60 partidos de la temporada. Los pilares del equipo como Oliver, Báez o Rabaseda superan ya los 30 años. En el caso del primero, ya supera los 40. Los nuevos jugadores no parecen asumir el liderazgo. Siempre son los mismos los que sacan los partidos adelante y, evidentemente, no es suficiente para sobrevivir durante una temporada.

Los viajes desde la isla son una losa para el equipo. Aviones y trayectos muy largos constantemente que hacen perder gasolina a los jugadores ya antes de comenzar los partidos. “Yo cuando duermo en mi casa me levanto mucho mejor que cuando estoy en la calle, pero no podemos escudarnos en eso. Si nos ponemos a pensar que cada vez que salimos de casa vamos a estar cansados, no creo que vayamos a ganar un partido con esa mentalidad”, así dejó claro Báez hace un par de meses el camino que debía tomar su equipo.

Maldonado no supo manejar al grupo

Salva Maldonado en rueda de prensa / cbgrancanaria.net

Salva Maldonado ocupó el lugar de Luis Casimiro y el resultado en los primeros dos meses fue nefasto. El Gran Canaria hasta ahora ha estado con la mirada puesta hacia abajo en lugar de mirar hacia arriba. En estos equipos es muy importante saber manejar la presión de disputar dos competiciones tan exigentes como ACB y Euroliga.

Su mala labor provocó que la directiva canaria destituyera al entrenador catalán a principios de diciembre. “El equipo ni está entrenado ni tiene la experiencia de jugar a este ritmo y a este nivel”, llegó a decir Maldonado tras la derrota en el partido de ida de Euroliga ante el Real Madrid.

Víctor García ha cambiado la cara del equipo en cierta manera. Si bien en ACB la situación continúa siendo complicada, el grupo medio está al alcance. Decimocuarta posición, empatado con tres equipos. En Euroliga, decimotercera posición con seis victorias a tan solo dos del Top-8. No hay mucha explicación para este hecho. El Gran Canaria ha tumbado a Barça, Maccabi, Milán o Zalgiris en competición europea.

Por contra en ACB, está sufriendo mucho. Es probable que el esfuerzo de la temporada pasada sea imposible de repetir para los jugadores, pero el hecho de codearse con los mejores de Europa es un plus de motivación para el equipo que esté sacando fuerzas de flaqueza de donde sea.

Partido a partido y volver a crecer

Víctor García hablando en un tiempo muerto / cbgrancanaria.net

El discurso pesimista y victimista de Maldonado contrasta mucho con el optimismo de Víctor García. El Gran Canaria cuajó ayer un gran partido ante el Real Madrid. Finalmente la victoria se escapó, pero las buenas noticias asoman ya en el horizonte. El triunfo ante Zalgiris y Fuenlabrada, rivales directos en las dos competiciones y plantar cara al equipo blanco hacen recordar de alguna manera a ese conjunto que enamoró la temporada pasada.

“Esta semana viajamos a Vitoria, luego a Valencia y tenemos que utilizar los partidos para mejorar como equipo y que a nivel psicológico nos ayude a creer en lo que estamos haciendo”, esas fueron las declaraciones del entrenador canario tras el partido. La Copa del Rey es imposible, pero esto es muy largo y la meta de los jugadores es seguir mostrando su seña de identidad en Euroliga y remontar el vuelo para acabar en ACB de nuevo en puestos de Play-Off.

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