Ni tan bueno ni tan malo: la Summer League de Lonzo Ball

Un debut horrible y dos triple-doble en apenas cuatro partidos han sido la carta de presentación del base del futuro de los Lakers. Con ello y gracias a su impacto mediático, el mayor de los Ball está siendo el centro de atención en Las Vegas

Lonzo machacando en el duelo frente a Tatum y los Celtics | Foto: NBA.com

Cualquier cosa que haga será noticia. Tener a un padre como LaVar ha provocado que ya en la Liga de Verano de Las Vegas se hable de él en exceso. Lonzo Ball no tuvo un buen estreno y eso hizo saltar a todos sus críticos, pero se remidió rápidamente con varias actuaciones de gran calibre.

Lo cierto es que existe una guerra abierta entre aquellos que le adoran y aquellos que anhelan su fracaso. Pero la realidad es que se está hablando de un chaval de 19 años que todavía no ha debutado en la NBA. Esto solo es la Summer League, por lo que no se deberían sacar conclusiones tan extremistas por mucho que sea el número dos del Draft y juegue en los Lakers.

Sí, su primer partido fue para olvidar. Apenas 5 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias con una serie de tiro lamentable (2/15 TC). Seleccionó los lanzamientos a canasta bastante bien, pero le faltó fortuna y todos los que estaban al acecho para que hiciera algo mal no dudaron en tildarle de fraude y dar por hecho que no llegará lejos.

Sin embargo, su segundo encuentro fue un triple-doble de 11 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias. Más allá de los números, lo importante es que supo aguantar la presión que se ha cernido sobre él desde el minuto uno. Lonzo Ball demostró tener dotes de estrella no solo por liderar a su equipo, sino por la capacidad para rehacerse de una mala puesta en escena.

La precaución con las promesas del Draft debe ser máxima. La historia está llena de pufos que fueron escogidos en posiciones altas o, por contra, jugadores que pasaron desapercibidos y que se convirtieron en el gran robo de su camada. Un segundo triple-doble y otro gran partido (36 pts, 8 reb, 11 ast, 5 rob) no significan nada en una Summer League.

La experiencia nos dice que, por ejemplo, ser MVP de esta competición no significa nada. En 2014 se hizo con este galardón Glen Rice Jr, mientras que en 2012 fue Josh Selby. ¿Quién se acuerda de ellos? Prácticamente nadie. No obstante, también hay algunos como Blake Griffin, John Wall o Damian Lillard. Así que la fiabilidad de todo esto para esbozar estrellas del mañana es bastante dispar.

Conclusiones sobre Lonzo Ball

El de UCLA es una promesa, de eso no hay duda, pero todavía tiene un gran margen de mejora empezando por su mecánica de tiro, que aparte de extraña es algo lenta para competir al nivel de la mejor liga del mundo. Esa demora en el lanzamiento hace que sea fácil de puntear salvo que esté completamente abierto, y eso es algo que ya ha padecido en la Liga de Verano que se disputa en Las Vegas.

Sus promedios son buenos: 17’0 puntos, 8’3 rebotes, 9’8 asistencias, 3’3 robos y 1’5 tapones. Los porcentajes de tiro no tanto: 35’7% en tiros de campo, 19’4% en triples y 78’6% en tiros libres. Un base muy completo y que sabe aprovechar su gran altura (1’98 metros) no solo para imponerse a su par, sino también para leer mejor las opciones de pase, algo que hace muy bien saliendo a gran velocidad al contraataque con la cabeza levantada buscando al compañero mejor posicionado. Mucho más que un gran pasador.

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