OPINIÓN | Saber decir adiós

Hablemos de esperanza. Soñemos que lo mejor está por llegar, porque así será

Los jugadores del Málaga tras recibir el gol que confirmaba el descenso del equipo | Laliga.es

Se acabó. Fin de la actuación. La Rosaleda ha vivido un partido de Primera con un equipo de Segunda. Así lo dice la clasificación. Diez años después el Málaga vuelve al infierno. Dan igual las circunstancias. Todo el trabajo tirado por la borda. Los sueños, las ilusiones, las esperanzas, los partidos que parecen que sí y terminan siendo no, los palos, las caídas. Ya todo da igual. No hay consuelo para el malaguismo. Pensar que se veía venir sana durante unos segundos. La realidad es otra. Bien distinta, por cierto.

Tristeza, desolación, impotencia. La afición del Málaga es de Primera división. La ciudad de este equipo es de Primera división. No merecen esto. Cómo se le explica a un niño que su equipo no tiene proyecto deportivo. Quién va a alzar la mano para asumir responsabilidades. Cuándo el capitán del barco dirá que su tiempo ya pasó. El negocio del fútbol es de los millonarios, los sentimientos por unos colores de los aficionados.

“Será un impulso para retomar la rivalidad sana con los vecinos sevillistas y darse un abrazo con los béticos”

Digamos que cualquier tiempo pasado fue mejor. Afirmemos que hay personas que ni están ni se les esperan. Hablemos de esperanza. Soñemos que lo mejor está por llegar, porque así será. Segunda es un tropiezo. Nada más. Servirá para que el barco vaya más rápido. Muchos se bajarán. Será un trampolín para regresar a Primera. Para volver al Bernabéu, Camp Nou, Mestalla y al nuevo Wanda Metropolitano. Será un impulso para retomar la rivalidad sana con los vecinos sevillistas y darse un abrazo con los béticos.

Ahora toca ser. Recuperar las señas de identidad. Confiar en el equipo. Soñar. Creer. Luchar en Segunda, no queda otra. Divertirse en el Arcángel, Carranza y el mismísimo Sadar. Da igual el pasado, la historia o la categoría. Málaga es diferente. Málaga es de Primera. Y volverá.

Despedirse no gusta. Nunca. Y no es un adiós, es un hasta pronto. Hasta luego, si quieren. Muchos ya lo han hecho. Jaén, Real Sociedad, Huesca, Córdoba, Levante, Valencia, Sevilla y Granada han dicho hasta pronto en sus redes sociales al Málaga. Todos desean que vuelva al sitio que le corresponde. Donde los aficionados han sido tan felices y donde han ocurrido cosas tan maravillosas. Uno no es de ningún sitio, pero cuando pasa mucho tiempo en algún lugar lo hace suyo.

Y no es un adiós, es un hasta pronto.

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