Francia vuelve a una final dos años después

Los franceses se impusieron a los belgas en la primera semifinal y disputarán otra final dos años después, cuando cayeron derrotados ante Portugal en la Euro2016

Los jugadores franceses celebrando el gol/FIFA.

Francia y Bélgica abrían la primera semifinal de este sorprendente Mundial Rusia 2018. La última eliminatoria del cuadro difícil, apuntaba como lo que podía ser una final anticipada. Las dos selecciones habían dejado a grandes equipos por el camino y se merecían un puesto en la ansiada final.

Con dos estilos de juego diferente, se podía esperar cualquier tipo de partido. A la importancia del choque, se le añadía la rivalidad de dos países vecinos.

Un partido muy táctico

Deschamps y Roberto Martínez son dos grandes entrenadores, claro está. Una de sus mejores características es la capacidad táctica que llegan a fabricar ambos técnicos. Martínez jugaba alternando su defensa de cinco, que se convertía en cuatro a la hora de sacar el balón. Para ello, Dembele actuó de falso lateral. El mediocentro del Tottenham cubría la banda a nivel defensivo. Cuando los belgas tenían el balón, pasaba a ser un centrocampista más. Deschamps volvía a contar con Matuidi, al que escoraba en banda izquierda a la hora de fluir en el ataque.

Griezmann y De Bruyne/ FIFA.

En los primeros compases se vio a una Bélgica con más toque, llevando el peso del partido. Como de costumbre, los franceses le daban el mayor control del balón a sus rivales. Francia cumplía lo previsible, buscando sus opciones al contragolpe con las dos balas que tiene arriba.

El miedo era evidente en todos los jugadores, muchos de ellos estaban ante la cita más importante de su carrera. El miedo a perder se plasmaba en el terreno de juego, pero no por ello se perdían las ocasiones. Primero las tuvieron los belgas, pero Lloris se sacó dos paradones ante Alderweireld y Hazard. Al final del primer tiempo, eran los franceses quienes aportaban más juego y por tanto mas ocasiones. En esta ocasión, Courtois estiraba su pierna para hacer una gran parada a Pavard.

Un gol que lo rompe todo

A principio de la segunda mitad, llegaba el 1-0 de Francia. En un partido táctico, como hemos dicho, tenía que llegar de esta manera. Pues era un corner que remataba Umtiti al fondo de la red. Roberto Martínez movió rápido ficha y dio entrada al campo a Mertens en lugar de un Dembele impreciso. A partir de ahí, abrieron el campo en busca de centros laterales que no acababan siendo rematados de forma precisa.

Hazard y Pogba en un lance del juego/ FIFA.

Bélgica adelantó líneas y se fue a la ofensiva. Hazard se puso el mono de trabajo. El jugador del Chelsea aparecía en todas las partes del campo y se ofrecía constantemente para sacar el balón. Los minutos pasaban, pero Hazard no conseguía enlazar con De Bruyne para crear grandes ocasiones.

Presión alta de los franceses

Mientras Bélgica era el dueño de la posesión, Francia se dedicó a ejercer una presión alta para evitar la salida cómoda del balón. Giroud paso a ser casi un centrocampista más. El ariete retrasaba su posición para dejar a las dos balas del equipo arriba. Robar en tres cuartos de campo y salir al contragolpe con Griezmann y Mbappé.

Esta circunstancia acabó con la entrada de N´Zonzi en lugar de Giroud. Un mediocentro más para protegerse. Ser más poderoso en los balones aéreos y terminar de liberar a Griezmann. Algo que ya hizo en el anterior partido ante Uruguay.

Bélgica lo intentó hasta el final

Llegaron los minutos finales. Francia se echó atrás debido a la envestida belga. La entrada de Carrasco y Mertens buscaban entrar por las bandas. La conexión con Hazard empezaba a aparecer. El capitán se echó el equipo a la espalda y de sus botas nacían las mejores ocasiones.

Mbappe ante Dembele/ FIFA.

Mientras, Francia pillaba a los belgas siempre al contragolpe con un imperial Mbappé. El joven del PSG fue una pesadilla para la defensa belga. De cada jugada sacaba algo y le daba el aire que necesitaba su equipo.

Francia volverá a una final dos años después

Los franceses volverán a la final de una competición dos años después. El mismo bloque que se enfrento a Portugal en la Eurocopa 2016, tendrá otra oportunidad para salir campeón. Los galos buscarán su segunda estrella. Será la tercera final de un Mundial que alcanza Francia en su historia. En sus antecedentes ganó una y perdió la última en 2006, aquella con Zidane expulsado y como protagonista.

Por su parte, Bélgica se marcha realizando un gran torneo. Los de Roberto Martínez tienen ahora un equipo consolidado y ya se ha colado como favorito para las próximas competiciones.

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