Fernando Alonso ve la luz al final del túnel

El asturiano es optimista de cara a la temporada 2018. El motor empuja más que el Honda y el chasis de McLaren puede estar a la altura de los mejores

Fernando Alonso durante el último día de test | McLaren F1

Tres años lleva Fernando Alonso sufriendo con ese McLaren Honda. Tres años que no parecían acabar nunca, pero llegó a su fin. En el GP de Singapur 2017 se ponía fin a una relación tormentosa. Pese a ello, el asturiano ha tenido que esperar más de cuatro meses para poder probar ese nuevo motor Renault que ya lleva instalado su nuevo McLaren. Durante tres años, los aficionados han sufrido al lado de Fernando Alonso una y otra decepción, sin encontrar nada positivo en una relación que no ha llevado a nada.

No obstante, se acabó. Las palabras de Fernando Alonso han cambiado. Vuelve a brillar la sonrisa del genio asturiano y eso ya es mucho decir. Están preparados al “99’9%” reconocía el propio piloto. Y eso que el coche se ha parado hasta tres veces por problemas en la parte del motor. La primera con Vandoorne por la refrigeración y, las otras dos, con Fernando Alonso al volante, por culpa de dos fugas de aceite.

Esos problemas de acoplamiento a un nuevo motor ha hecho que McLaren sea el equipo que menos haya rodado en toda la pre temporada, pero ha sido la escudería que más ha mejorado respecto al año anterior. Más de tres segundos ha ganado el monoplaza inglés en manos de Fernando Alonso. Concretamente, tres segundos y medio. Una auténtica barbaridad que hace que el grado de optimismo no haga más que crecer.

Un genio con pocas coronas

Este año parece que sí. Que a lo mejor no para ganar carreras, pero para estar peleando por posiciones importantes. Sumar algún que otro podio y estar siempre al acecho. Fernando Alonso necesita un coche competitivo porque el pone ese plus que necesita toda escudería para llegar a lo más alto. Y eso es lo que tiene en mente la escudería McLaren.

En ninguno de sus mundiales tenía el mejor coche de la parrilla. Estaba para el podio, pero el puso el resto para hacerse con dos coronas consecutivas. Y es que Fernando Alonso está hecho de otra pasta. Le ganó al mismísimo Michael Schumacher con un Renault que no estaba a la altura de un Ferrari estratosférico. Y dos mundiales arrebatados al ‘Kaiser‘. A todo un heptacampeón del mundo.

Y, curiosamente, cuando tenía el mejor coche de la parrilla, en 2007 con el McLaren, no fue campeón. Los ingleses prefirieron apostar por un novato, Lewis Hamilton, y acabaron por perder el mundial. Ni Alonso ni el inglés lograron salir campeones. Curiosamente, ese es el último título de uno de sus rivales, de Ferrari. 2007, Kimi Räikkönen. Y, Alonso espera volver a lo más alto durante el 2018, en una temporada que promete emociones fuertes.

Fernando Alonso rodando con su nuevo McLaren en Barcelona | McLaren F1

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