El Benzema que necesita el Real Madrid

Un doblete y una asistencia ante el Viktoria Plzen redondearon un gran partido del francés el cual ofreció una exhibición futbolística que hacía mucho tiempo que no mostraba

Benzema celebrando uno de los goles / realmadrid.com

Las goleadas a favor han vuelto al conjunto blanco. Hacía mucho tiempo que el Real Madrid no tenía un partido tan cómodo. Partidos como este son necesarios para recuperar la confianza. Tres de tres. Solari de momento acumula pleno de victorias. En general, todo el plantel estuvo en un gran nivel ante el Viktoria Plzen. Cierto es que es un rival francamente inferior, pero simplemente tenemos que remontarnos al partido de ida en el Bernabéu.

Allí el equipo acabó pidiendo la hora en un encuentro muy pobre. Ayer la imagen fue totalmente diferente. En apenas media hora los jugadores resolvieron la situación. De todos ellos, destacó un hombre muy criticado por el madridismo que en los últimos partidos no estaba en su mejor nivel y que además es un jugador muy exigido por la afición. Ese hombre es Karim Benzema.

Él se lo guisa y él se lo come

Benzema celebrando uno de sus goles / @realmadrid

Benzema asumió el papel de echarse el equipo a la espalda. Su capacidad de jugar por el centro y desmarcarse a la banda se convirtió en una pesadilla para el cuadro checo. El primer gol fue una obra maestra del francés. Karim se internó en el área, con tres hombres encima decide recortar y batir por bajo al portero. Una jugada individual que reclama el Bernabéu.

Lo más criticado del delantero francés es su apariencia impasible en determinadas fases del partido, su poca efectividad de cara a gol o incluso su atrevimiento a mirar hacia portería. Ayer sucedió todo lo contrario. Se vio a un Benzema valiente, dispuesto a llevar la batuta del equipo, seguro de sí mismo y metido en el encuentro en todo momento.

Al final es lo que necesita el Real Madrid tras la marcha de Cristiano Ronaldo, un delantero centro goleador. La referencia arriba en ataque. El papel tan exigido al francés desde su llegada. Con los dos goles que marcó, el segundo de cabeza, ha alcanzado la cifra de 201 goles con la camiseta blanca. Es el noveno gol esta temporada, si lo sumamos al que marcó en Melilla ya son tres goles en tres partidos con Solari en el banquillo.

Además de marcar, asiste

Benzema celebra un gol con Bale / @ChampionsLeague

En esta faceta el delantero francés sigue por sus fueros. Si bien se le ha criticado por mirar poco a portería, se le ha ensalzado por ser uno de los pocos ‘9’ en el mundo capaz de retrasar su posición y de asociarse con los demás delanteros o integrantes de la segunda línea del equipo. El francés estuvo en permanente conexión con Bale, Kroos, Lucas, Reguilón… Buena prueba de ello fue el segundo gol, tras un centro del lateral izquierdo del Real Madrid el francés peinó hacia atrás para que Bale fusilara ante Hruska.

Una asistencia, la culminación a un partido muy completo. Gran partido colectivo y lo más importante es su lenguaje corporal. Se le ve más sonriente y parece haber recuperado la intensidad con la que comenzó la temporada. Si Benzema está afortunado de cara a gol, los problemas del Madrid se reducirán.

Regularidad y agresividad, sus asignaturas pendientes

El partido de Benzema fue prácticamente de sobresaliente. No obstante, hasta el partido ante el Melilla, llevaba siete horas sin marcar. Este tipo de partidos en los últimos años se han visto con cuentagotas. Son los primeros partidos de esta nueva etapa que ha empezado con buen pie para el francés, pero también así fue el comienzo con Lopetegui en el banquillo.

Lo que necesita Benzema para callar las críticas es regularidad. Ver más a menudo al francés en plan goleador y, como recurso, también asistente, ayudará no solo a diluir las críticas hacia él sino al nivel de rendimiento del equipo. Por eso el Real Madrid necesita al Benzema que salió ayer ante el equipo checo. Esa figura de ataque en la que confiar que aporta solvencia, eficacia goleadora y claridad futbolística.

Este próximo domingo ante el Celta en Balaídos la dificultad del partido será mayor así que un buen partido seguirá reforzando su confianza, convertirse en el perro y dejar de ser el gato, metáfora que en su día utilizó Mourinho para compararle con Higuaín. Ya no tiene otro delantero que le haga sombra, él tiene que ser la luz ahora, el hombre que oriente la ofensiva del Real Madrid.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here