Girona 0-0 Valladolid: La solidez de la zaga pucelana cuelga el “no hay goles”

Frío empate a cero en Montilivi en el debut de Eusebio, que no consiguió romper la defensa del Valladolid a pesar del dominio del esférico

Rubén Alcaraz en la disputa de un balón | @LaLiga

Esta tarde daba inicio nuestra liga. En Montilivi se reunía el Girona para recibir al Valladolid. Un partido que traía un reencuentro, el de Eusebio Sacristán, nuevo entrenador del conjunto catalán, con el equipo de sus amores. Pero no conseguiría batirles a pesar de un dominio constante de la posesión, propiciando un empate sin goles que contenta a los ‘pucelanos’

Dos bloques contrastados con un mismo objetivo

En este arranque de liga veíamos a dos equipos que llegaban de situaciones muy distintas, uno tras una primera temporada de ensueño y el otro como recién ascendido después de cuatro años en Segunda, pero con ambos con un objetivo en común: estrenarse con una victoria en la manga y ante un rival del que se pueden acordar en un futuro.

El Girona tuvo un mercado estival con grandes cambios por la salida de Pablo Machín para ocupar el banquillo del Sevilla tras una temporada fantástica en el club albirrojo. Aterrizaba un nuevo técnico, Eusebio, que no traía muy buena fama tras su última temporada en la Real Sociedad y que estaba destinado a cambiar por completo el esquema de su antecesor. Además, también llegaban nuevos nombres como Mojica, Johan Roberts o Muniesa, siendo este último el único que formó parte del once inicial.

Una situación muy distinta veíamos en el Valladolid, que aterrizaba en la máxima categoría con bastantes pocos cambios con respecto al equipo que consiguió el ascenso en el playoff. Su técnico, Sergio González, tampoco vio preciso traer demasiados hombres para afrontar este debut y tan sólo pudimos a ver a Keko y Rubén Alcaraz como novedades en el once. Siendo el mediocampista, cosas de la vida, procedente del Girona.

Mucho carácter del Girona pero sin suerte

Con el primer pitido inicial de la temporada pudimos ver a un Girona con mucho dominio del esférico ante un Valladolid que no quería arriesgar en exceso. Los locales movían el balón con facilidad y, por la banda derecha del debutante Pedro Porro y Portu, los vallisoletanos comenzaron a mostrar varias de sus carencias. Se acabaron centrando más en mantener la estabilidad atrás que en intentar intimidar a la zaga rival, donde los laterales eran dos auténticos puñales. Especialmente Porro, que estuvo siendo un auténtico quebradero de cabeza para Nacho Martínez, lateral zurdo de los pucelanos.

Montilivi estaba disfrutando con el dominio de su equipo, que tocaba con calma e inteligencia en un partido con bastante intensidad por parte del rival, sobre todo durante los primeros quince minutos. Sin embargo, esa posesión no significó oportunidades claras de gol, cerciorando que los locales optaran a probar desde larga distancia en más de una ocasión ante la imposibilidad de meterse con contundencia en el área de Jordi Masip.

La ocasión más clara de la primera mitad fue un centro por la derecha que Stuani no consiguió dirigir la portería. El resto fueron disparos lejanos por parte de los dos creadores de los ‘gironistas’, Aleix García y Alex Granell además de un Borja García que no tuvo una placentera tarde por el férreo marcaje y porque la mayoría de acciones verticales se llevaban a cabo por la otra banda. De parte del Valladolid vimos menos, sin llegar a intimidar siquiera a un Yassine Bounou muy tranquilo bajo palos.

El fortín vallisoletano certifica la sequía de goles

Poco cambió la situación durante el segundo período. Los gerundeses seguían cuidando el esférico pero cada vez veíamos a los visitantes con más verticalidad por banda, sobre todo con Toni Villa, y buscaban alguna acción a balón parado para intentar dar la sorpresa y ponerse por delante. Se notaba que a los hombres de Eusebio les faltaba un poco más para aclimatarse a este nuevo esquema y los ‘pucelanos’ se veían bastante cómodos cediendo el balón.

Al igual que en el primer tiempo, Stuani tuvo la ocasión más determinante. Un balón por el centro que el delantero uruguayo se acomodó y que a la hora de efectuar no encontró la red por centímetros, enviando el disparo a la izquierda de la portería. Llegó incluso a tener una tercera oportunidad con otro cabezazo a centro de Muniesa que se marchó por encima del larguero antes de ser sustituido.

Poco sirvieron los cambios de los locales, que hasta probaron a poner otro hombre arriba con la entrada de Lozano pero no consiguieron ninguna reacción milagrosa. La defensa vallisoletana se mantuvo firme y, a pesar del caos de los últimos diez minutos, consiguió mantener el cerrojo en la portería y sacar de Montilivi un punto.

Un punto que contenta a Pucela

El partido de apertura de esta liga no fue tan infartante como más de uno hubiera esperado. El Valladolid jugó a defender con todo lo posible y le salió bien la jugada, obteniendo un punto en su debut que por líneas generales contenta a su hinchada. Mientras, el Girona necesita más rodaje para terminar de aclimatarse a lo que Eusebio quiere ver sobre el césped pero harán falta unas semanas más. Hoy colgamos el cartel de sequía de goles.

Ficha técnica

Girona: Bounou – Pedro Porro, Juanpe, Espinoza, Muniesa – Granell, Timor (Pons, 74′), Aleix García (Lozano, 62′) – Portu, Stuani (Roberts, 81′), Borja García.

Valladolid: Jordi Masip – Javi Moyano, Kiko Olivas, Calero, Nacho Martínez – Borja Fernández, Alcaraz – Keko, Anuar (Verde, 70′), Toni Villa (Míchel, 88′) – Chris Ramos (Óscar Plano, 64′).

Goles: Ninguno.

Amonestaciones: Alex Granell (Girona) y Rubén Alcaraz (Valladolid)

Estadio Municipal de Montilivi. Jornada 1 de LaLiga Santander.

 

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