Hannover 2-1 Wolfsburgo: Los errores defensivos dan tres puntos vitales al Hannover

En un encuentro dominado en todo momento por los 'lobos', el Hannover sacó petróleo de dos errores clamorosos de su zaga

Los jugadores del Hannover celebrando el tanto de Bebou | @Hannover96

Todo aquello que nos rodea nos puede sorprender aunque no lo esperemos. Hoy en el HDI-Arena el Wolfsburgo se enfrentó a su segundo derbi de la Baja Sajonia en dos semanas con la confianza de haber ganado el primero con solvencia, pero se encontró con un Hannover que, por mediación de Maina y Bebou, castigó los errores defensivos y no permitió el empate a pesar del vendaval que se cernió sobre la portería de Esser durante todo el segundo tiempo.

Los ‘lobos’ dominan hasta el golpe anímico del VAR

La paciencia de la hinchada del Wolfsburgo durante las dos pasadas temporadas terminó por contagiar incluso a su juego, con Bruno Labbadia como su representante. Un juego pausado, apostando por mantener en todo el momento el esférico y hoy con dos puntas para jugar tanto de espalda a la defensa como Ginczek y Weghorst, y jugadores creativos de la calidad de Arnold y Malli. Su versatilidad ofrece miles de posibilidades a la hora de atacar, pero que en muchas veces es esa ansia por atacar la que deja expuesta su zaga.

Hoy se impusieron los ‘lobos’ en lo táctico a su vecino tal y como ocurrió en su choque de la pasada semana en Pokal, al que anularon en el inicio del encuentro salvo algún error en defensa del que el Hannover quería sacar petróleo. Y al igual que lo echaron de menos la pasada jornada ante el Dortmund, el VAR apareció para complicarle la existencia al Wolfsburgo, que pudo adelantarse con un tanto de Malli pero que fue anulado después de que en Colonia no pasara inadvertida una mano de Gerhardt mientras el turco ya estaba siendo felicitado por sus compañeros. Un golpe anímico para unos visitantes cuyo desempeño cambió drásticamente al conocer la decisión arbitral.

Maina se aprovecha de uno de los innumerables errores del Wolfsburgo

Con el paso de los minutos, los hombres de André Breitenreiter priorizaron la presión al lateral derecho William, que es tan ofensivo como paralítico a la hora de defender. A diferencia del pasado sábado Arnold no actuó como un pivote puro y la salida de balón fue un absoluto desastre, y a estos niveles no se pueden conceder errores. Aunque Casteels logró detener a Bebou hasta dos veces en el mano a mano, el belga no iba a ser capaz de pararlo todo, y un centro al segundo palo en el 31′ desmanteló a los ‘lobos’. Un silencioso Maina apareció sin marca, empaló con habilidad el cuero y encontró el fondo de las mallas para hundir a los más de 5000 aficionados visitantes que visitaron el HDI-Arena.

El cuarto de hora que precedió al descanso fue un despropósito del Wolfsburgo, que siguió regalando ocasiones manifiestas de gol y que por suerte no vio la diferencia aumentada. Para una mayor desgracia, Ginczek se lesionó poco después de asestar un derechazo que se marchó rozando la portería de Esser, y disputó los minutos finales con unas muy notorias molestias. Y es que el Wolfsburgo se confió ante su máximo rival, y la aparición de Maina le puso los pies en el suelo.

Otro fallo clamoroso condena a los visitantes

El despertar de los ‘lobos’ llegó de inmediato tras el descanso, con la entrada de dos resortes para el ataque como Yeboah y Brekalo. Todo el equipo apareció como un vendaval sobre el área local, y se desperdiciaron hasta tres ocasiones en boca de gol que provocaron más de un infarto en la grada, ya fuera por intervenciones magistrales de Esser o por la falta alarmante de definición. Y se sabe que el fútbol no perdona, más aún cuando se volvió a la tónica del error en forma de un infantil penalti de William cuando Bakalorz tenía el gatillo listo para pulverizar en el único contraataque que tuvo el Hannover. Bebou engañó al meta con maestría, la ventaja se duplicó y Labbadia se desesperó.

Lo hizo porque sus jugadores se confiaron ante un rival inferior, al igual que ocurrió contra el Friburgo, porque hubo mil y una ocasiones para haber ganado el partido con solvencia, y porque su rival se encontró con dos goles de la nada y no dudó en encerrarse cuando el encuentro iba llegando a su final. Brekalo brilló, se echó a su equipo a las espaldas pero ante la maraña de piernas del vecino no pudo obrar el milagro.

El ansiado gol visitante llegó demasiado tarde

El gol que estuvo buscando durante todo el encuentro el conjunto de Bruno Labbadia acabó llegando también desde los once metros con soberbia de Weghorst a la hora de batir al arquero, y a falta de diez minutos en los que, lógicamente. el Hannover puso el autobús en el área. Si ese tanto hubiera llegado en el momento adecuado, o si Brooks no hubiera armado una pelea en el descuento, muy posiblemente hubiéramos visto un reparto de puntos, pero este es uno de los millones de desenlaces que tiene el deporte rey, y de esta manera los locales suman tres puntos más que valiosos para tomar oxígeno en la zona baja de la tabla. Muchos tiros a puerta tendrá que hacer la manada durante el parón internacional.

Ficha técnica

Hannover 96: Esser – Korb, Anton, Elerz, Ostrzolek – Maina (Weydandt, 74′), Walace, Bakalorz, Sarenreen-Bazee (Albornoz, 70′) – Wood (Haraguchi, 87′), Bebou.

VfL Wolfsburgo: Casteels – William, Tisserand, Brooks, Rousillon – Rehxbecaj (Yeboah, 46′), Arnold, Gerhardt – Ginczek (Brekalo, 46′), Malli, Weghorst.

Goles1-0 (Maina, 31′). 2-0 (Bebou, 62′, pen.). 2-1 (Weghorst, 82′, pen.)

Amonestaciones: William y John Anthony Brooks para el Wolfsburgo. Matthias Ostrzolek, Michael Esser, Walace y Waldemar Anton para el Hannover.

HDI-Arena. Jornada 11 de la Bundesliga.

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