Las consecuencias de la renovación de Capela con los Rockets

La renovación del suizo con Houston se ha cerrado por 90 millones en cinco años. Tras los cambios en la plantilla tejana, esta firma es la mejor noticia para la franquicia tras una ajetreada postemporada

Clint Capela ha sido clave en los Rockets esta temporada / NBA.com

El último culebrón de la agencia libre ha llegado a su fin. Clint Capela era el único gran jugador que seguía sin haber firmado ningún contrato. Su buen papel en la temporada pasada con el equipo de Texas le abrió las puertas a unos beneficios mayores al alcanzar un nuevo acuerdo. Finalmente, los rumores que situaban al pívot suizo lejos del calor de Houston no se han materializado. De acuerdo con la información adelantada por Adrian Wojnarowski y Shams Charania, Capela permanecerá en los Rockets durante cinco temporadas más, con un montante total de 90 millones de dólares.

La propia franquicia oficializó el acuerdo poco después de hacerse público. Con esta firma, Clint Capela se embolsará unos 18 millones por curso. Pese a que el jugador rechazó inicialmente una oferta de 85 millones por cinco años, finalmente ha cedido y ha aceptado un contrato por cinco millones más en el mismo periodo de tiempo.

Un año de máximos

Queda a juicio del aficionado la adecuación del contrato en relación a lo demostrado por el jugador y a su futuro potencial (aún prometedor), pero lo cierto es que es una cantidad acorde con las prestaciones de Clint Capela la pasada temporada. El pívot ya fue clave en la franquicia hace dos años, pero en esta pasada temporada ha dado un salto de calidad. Sus números han sido de 13.9 puntos, 10.8 rebotes y 1.9 tapones en 27 minutos, todos máximos de carrera. Pero el verdadero repunte no ha sido estadístico: su importancia en la estructura del equipo ha subido como la espuma.

La mejoría en sus números hablan de un mejor desempeño, pero no lo son todo. El verdadero valor de Capela reside en que se ha convertido en el pívot perfecto para los Rockets. Pese a estar en una franquicia que tiende cada vez más al small ball, Capela ha ofrecido una dosis de vieja escuela: en una plantilla donde todos tiran triples, él ejerce influencia en la pintura. El suizo se ha especializado en unas pocas áreas concretas del juego, tanto en ataque como en defensa.

El pívot suizo ha sido una fuente de puntos en la pintura para su equipo / NBA.com

Fuerza en la pintura

La primera es la finalización del Pick and Roll. En jugadas de bloqueo y continuación (actuando como bloqueador y continuador hacia canasta), Capela ha sido el segundo jugador que más puntos por partido ha anotado (5.2), solo por detrás de Marc Gasol. Y lo ha hecho siendo el noveno jugador que más tiros ha intentado en estas situaciones, con 3.1 por encuentro; Marc alcanzó los 4.3.

Estos datos se complementan con su promedio anotador en la pintura: 11.8 puntos por partido, sexto en la liga. Y su 65.2% en tiros de campo lo intensifican aún más. El resultado es una máquina de eficacia en la zona. Capela es la nota discordante idónea para el sistema de Houston, permitiendo que se abra el espacio exterior al tiempo que hace de la zona su hábitat natural. Sus alley-oops con Harden y su ya mencionada habilidad en el Pick & Roll le convierten en la principal fuente de anotación interior de su equipo.

Poderío en el rebote

Su otra principal área de influencia es el rebote. Esta temporada ha atrapado el 22% de los rebotes disponibles, el sexto mejor dato en toda la NBA. Profundizando en este aspecto, vemos que Capela cuenta con la séptima mejor marca en porcentaje de rebote defensivo (30.7%) y la octava en ofensivo (13.2%). Su registro en rebotes totales no es de élite, pues se queda en los 10.8 por partido. Pero esta cifra está evidentemente mermada por los minutos que ha disputado por partido, promediando mucho menos que sus principales competidores en el ámbito reboteador.

Otro aspecto donde Capela influye es en la protección de la pintura. Los rivales han anotado 29.3 puntos por partido en la pintura cuando el pívot suizo estaba presente. Esta cifra es superior a la de casi todos los pívots importantes de la liga, pero está adulterada por el menor promedio de minutos del suizo. Capela es el bastión de los Rockets en la zona y provee la mejor defensa interior de su equipo. Sin embargo, hasta que no alcance una media de minutos mayor no podremos valorar toda su influencia defensiva.

¿Verano salvado?

La firma de Capela supone un alivio para los Rockets. La marcha de Trevor Ariza y Luc Mbah a Moute mermó sobremanera la defensa del equipo, pero la no continuidad del pívot habría propiciado el desastre. Más aún cuando el recambio de Ariza y Mbah a Moute ha sido un Carmelo Anthony llegado por el mínimo (2.4 millones) y que propone un estilo de juego radicalmente distinto. La rotación de aleros en Houston abogaba por la polivalencia defensiva. Tras perder a sus dos mejores jugadores en esa parcela (P.J. Tucker sigue en la franquicia, al menos de momento), parece un hecho evidente que la defensa del equipo tejano este año será peor que la de la temporada anterior si las piezas se mantienen como están.

Los jugadores de los Rockets, haciendo piña antes de un encuentro / NBA.com

¿Son mejores los Rockets con estas modificaciones en su plantilla? Depende de qué enfoque usemos. En defensa, claramente son inferiores. En ataque, juntar a Paul, Harden y Carmelo (más los puntos fáciles que proporciona Capela) crea un cóctel explosivo de calidad ofensiva. Por lo tanto, deberían ser mejores… sobre el papel. El estilo de los Rockets (balón monopolizado por CP3 y Harden, roles secundarios definidos, predominio del triple) difiere con el de Anthony, el que siempre ha optado por abusar del aclarado y amasar el balón. Además, en el lanzamiento exterior no mejora a los jugadores que la franquicia ha perdido. Todo depende del entendimiento entre ambas partes y, sobre todo, de cuánto terreno está dispuesto a ceder Melo. Solo el tiempo nos mostrará el resultado.

Mirando hacia el futuro

La situación contractual de los Rockets es delicada. Actualmente tienen comprometidos 136 millones de dólares en salarios, solo por detrás de Warriors, Thunder y Raptors. Esta suma total, incrementada por la renovación de Chris Paul (160 millones en cuatro años) mete a Houston de lleno en el impuesto de lujo. Pese a los cambios en la plantilla, los dirigentes de la franquicia siguen dispuestos a llegar a lo más alto sin importar el precio a pagar.

Lo que es seguro que es los cambios en la plantilla no afectarán demasiado al rendimiento de Capela. El pívot entiende a la perfección su función en el equipo, y ese entendimiento le ha llevado a firmar el mejor contrato de su aún corta carrera deportiva. Con este acuerdo, uno de los principales objetivos de los Rockets en postemporada se ha alcanzado. Ahora es el turno de Capela para demostrar que su rendimiento no es flor de un día y que tiene un sitio entre los mejores pívots de la NBA.

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