Calleja le ganó la partida a Berizzo; el Athletic se diluyó sin espacios

El Athletic tuvo el balón, la posesión, pero no las ocasiones. Sin espacios, sus jugadores claves sufren. Ayer se volvió a ver. El Athletic necesita un plan B, ya que lo de colgar balones a Williams, no surge efecto

Iñaki Williams, se lamenta en el día de ayer. / La Liga

El once inicial era similar a los expuestos por Ziganda el curso pasado, el árbitro, uno de los colegiados con peores datos que tiene el Athletic. Pero había que ganar y convencer. Tras tres empates seguidos, los rojiblancos tenían la obligación de ganar y seguir con la evolución de juego ofrecido en los dos últimos choques. Pero todo salió mal, el Athletic no pudo desempeñar su juego de presión y cayó de forma clara ante el Villarreal.

Berizzo no acertó con el once. Con un centro del campo sin ningún jugador vertical, y con una banda formada por dos laterales -Capa y De Marcos-, el Athletic tuvo el balón, pero sin construir ocasiones. El Villarreal de Calleja no cumple los atributos de otros años. Es un equipo más experimentado, con menos vocación creativa y con un mecanismo defensivo muy fiable. Es uno de los equipos de la Liga que mejor defiende, que menos goles encaja. Ayer en San Mamés, los amarillos le dieron el balón al Athletic y ahí, los rojiblancos visualizaron todos sus problemas. El Athletic de Berizzo hace daño cuando es imprevisible, cuando tiene metros por delante, cuando los espacios son amplios. Williams, Muniain, Susaeta, De Marcos…son hombres que cohabitan con la velocidad. Sin espacios, con la obligación de buscarlos, el Athletic pierde y se vuelve previsible.

Iturraspe volvió a no ofrecer su mejor versión

Con todo ello, Berizzo erró en la suma de futbolistas. Escogió mal. Ante la obligación de crear, la elección de Iturraspe y Beñat en la medular no fue la acertada. Hoy en día, Iturraspe está lejos de ser aquel jugador que se convirtió en internacional en 2014. Es un futbolista apático, sin ninguna transcendencia en la parte ofensiva y defensiva. Berizzo lo alineó para dar descanso a Dani García. En la segunda parte rectificó para sustituirlo por Unai López. Algo cambió, pero ya era tarde.

Dominio sin ocasiones

En la primera parte, el Athletic tuvo el dominio, tuvo el balón, pero no las ocasiones, que fueron de los visitantes. El referente en la creación, Iker Muniain, estaba ubicado en la banda izquierda, y a penas pisó la mediapunta, lugar donde verdaderamente hace daño. Raúl García, tras el partidazo del domingo, no pudo desplegar su juego e Iñaki Williams se topó con sus limitaciones técnicas cuando los espacios se le cierran. El Athletic necesitaba correr, pero el Villarreal no le dejó, regalándole la posesión. Calleja leyó mejor el partido que Berizzo, y en la segunda parte quiso ganarlo poniendo sobre el césped velocidad y potencia con Toko Ekambi.

Antes de que el africano presentara sus credenciales, Fornals levantó la mirada, vislumbró la figura de Simón adelantada y ejecutó a 40 metros de la portería, un potente y perfecto disparo que silenció a San Mamés. El Villarreal hacía efectivo su control de la situación. El Athletic siguió con el dominio del balón, colgando balones desde los laterales, sin darse cuenta que la figura e influencia de Williams en el área no es la de Aduriz, que vio el partido desde la grada. Funes Mori -quizás con falta en el salto- acabó por finiquitar el partido y capitular un partido en el que el Athletic tuvo el balón, pero no las ocasiones.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here