Isco dirige y los suplentes brillan

El malagueño volvió a marcar la diferencia con un golazo de falta directa y dando la asistencia en el gol de Casemiro. Zidane dio descanso a varios titulares pero los suplentes brillaron como hacía tiempo que no se les veía

Isco caracolea en el área del Málaga / Real Madrid

El Real Madrid volvía a La Liga y lo hacía con los menos habituales. A La Rosaleda no viajaban ni Cristiano ni Bale ni Modric. No obstante, Zidane seguía apostando por Isco sólo que esta vez el rombo daba paso a un 4-2-3-1 con Kovacic y Casemiro como mediocentros. Escoltando a Benzema en las bandas se encontraban Lucas y Asensio mientras Isco jugaba por detrás con mucha libertad.

Más allá del estado actual del Málaga, al cuadro de Zidane le benefició jugar con Kovacic saliendo desde atrás. La capacidad del croata para superar líneas y su velocidad al contragolpe le permitían a los blancos llegar con facilidad al área. El Real Madrid estaba cómodo en el campo y prueba de ello era que Isco aparecía por todos lados. El malagueño combinaba atrás y habilitaba a Lucas y Asensio por bandas, por donde llegaba gran parte del peligro blanco. A estas combinaciones sólo faltaba sumarse un Benzema tan poco atinado de cara a puerta como de costumbre.

El Real Madrid dominaba el encuentro y el Málaga apenas tenía el balón. Sin embargo, al conjunto merengue le faltaba el gol porque Roberto estaba sacando cualquier remate. Pero a balón parado no perdonaba Isco, que se disculpaba con su antigua afición. Abrían la lata los blancos y se marchaban al descanso cuajando un partido excelente en defensa pero con poco acierto en ataque.

Isco, gol y asistencia

El gol no dio pausa pues el Madrid ya jugaba tranquilo y buscaba gustarse cada vez más. Las transiciones de Kovacic eran cada vez más rápidas pero ni Asensio ni Lucas lograban rematarlas. Era el día para que el mallorquín probase a jugar por la derecha y sin embargo terminó ahogándose en el carril izquierdo ante un Málaga excesivamente estático. Casualidades de la vida, el único que desentonaba en el esquema de Zidane era el autor del segundo, Casemiro. Una jugada de escándalo en la que combinaban Lucas, Benzema e Isco. Sin embargo, el brasileño prolongó su mala racha después del partido de Champions aunque suma ya cinco goles en Liga.

Tras el segundo gol llegaron los cambios. Asensio se marchaba y entraba Ceballos que nada más tocar el cuero generaba una ocasión de peligro. Al igual que Theo o Llorente, se nota que el andaluz necesita de más minutos para poder desarrollar su fútbol. Minutos que no había encontrado a lo largo de la temporada a pesar de partidos como el de Vitoria. También entraba Mayoral en lugar del ovacionado Isco, y el Madrid pasaba a un 4-4-2 con el canterano y Benzema en punta.

No sufrió mucho más el equipo merengue gracias a Vallejo y Ramos, pero en el último minuto Rolan hizo el tanto del honor. Ya es tarde para hacer conjeturas, pero el partido de hoy demuestra dos cosas: que al buen juego en el medio le faltan jugadores que lo acompañen con gol y que los suplentes no han contado con todo el tiempo que merecían. Zidane ha de recuperar la fe en ellos, pero ya tendrá que ser para la próxima temporada.

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